¿Por qué me inflamo aunque coma sano?

Cambiaste las papas por ensalada, el pan dulce por avena y el refresco por agua de jamaica. Y aun así, a media tarde, el pantalón aprieta y la panza se siente dura.
¿Te suena? No es tu imaginación, y tampoco quiere decir que estés comiendo mal.
Lo sano no siempre es lo fácil de digerir
Muchos de los alimentos más saludables traen cosas que a tu cuerpo le cuesta trabajo partir:
- Verduras crudas (brócoli, col, lechuga): mucha fibra. Para partirla hacen falta enzimas como la celulasa y la hemicelulasa.
- Frijoles, lentejas y garbanzos: tienen unos azúcares llamados oligosacáridos. Si no se parten en el estómago, llegan enteros al intestino y ahí fermentan. Para eso existe la alfa-galactosidasa.
- Yogur, leche y queso: traen lactosa. Con poca lactasa, aparecen los gases y la pesadez.
- Avena y granos enteros: almidones y fibra que piden amilasa y otras enzimas.
Qué pasa cuando la comida no se parte bien
Tu cuerpo produce sus propias enzimas digestivas: son como unas tijeras que cortan la comida en pedacitos que sí puede aprovechar. Cuando no alcanzan, la comida avanza «a medias» por el intestino. Las bacterias de ahí se la comen y, al hacerlo, producen gas.
El resultado: la panza inflada, los gases y esa pesadez que aparece aunque hayas comido «bien».
Qué puedes hacer
- Come más despacio. Masticar bien es el primer paso de la digestión.
- Cocina las verduras si las crudas te caen pesadas. Al vapor se digieren mejor.
- Deja remojar los frijoles desde la noche anterior y tira esa agua.
- No juntes todo en una comida: ensalada grande + frijoles + yogur es mucha chamba de golpe.
- Dale una ayuda a tu digestión en la comida más fuerte del día.
Dónde entran las enzimas digestivas
Un suplemento de enzimas te da, en la comida, las «tijeras» que a veces faltan. Enzimas Digestivas trae 16, entre ellas celulasa, hemicelulasa, alfa-galactosidasa, lactasa y amilasa: justo las que parten la comida sana que más infla. Además trae probióticos y fibra prebiótica para tu flora.
Se toma 1 cápsula con tu comida más fuerte. No sustituye una dieta variada ni una consulta médica: si la inflamación es diaria, intensa o viene con dolor, ve con tu médico.



