Enzimas digestivas o probióticos: ¿cuál necesito?

Mucha gente que se inflama después de comer termina en el pasillo de suplementos con un frasco de probióticos en la mano. A veces ayuda. Pero muchas veces no, y la persona se queda pensando que «nada le funciona».
El problema casi nunca es el probiótico. Es que hace otro trabajo.
Qué hace cada uno
| Probióticos | Enzimas digestivas | |
|---|---|---|
| Qué son | Bacterias buenas | Proteínas que parten la comida |
| Dónde trabajan | Sobre todo en el intestino | Desde el estómago, junto con la comida |
| Para qué sirven | Cuidar el equilibrio de tu flora | Ayudar a digerir proteína, grasa, lácteos, frijol, harinas y verduras |
| Cuándo se notan | Con el uso diario, en semanas | En la comida en que las tomas |
Entonces, ¿cuál necesitas?
Hazte esta pregunta: ¿la molestia aparece después de comer?
- Si te inflamas, te da pesadez o gases a la hora o dos horas de comer, lo más probable es que la comida no se esté partiendo bien. Ahí las enzimas tienen mucho que ver.
- Si lo tuyo es más bien el ritmo de tu intestino a lo largo de los días, los probióticos y la fibra prebiótica son parte de la respuesta.
Los probióticos no deshacen la comida. Las enzimas, sí.
¿Y si quiero las dos cosas?
Se pueden combinar. Por eso armamos Enzimas Digestivas como un 3 en 1: 16 enzimas para la comida, 2 mil millones de UFC de probióticos (Bacillus subtilis, coagulans y clausii, que aguantan el ácido del estómago) y fibra prebiótica (inulina y acacia) para alimentarlos. Un frasco en vez de tres.
¿Y los antiácidos?
Los antiácidos bajan el ácido del estómago y calman el ardor. Es otro trabajo distinto: no ayudan a partir la comida. Si los tomas seguido, coméntalo con tu médico.



